VALORES Y ALGO MÁS

Muchas veces nos asombramos al ver cómo pueden coexistir tantas y tan variadas religiones, o cultos ¿verdad?
Una, que ha sido siempre buscadora de la verdad, ha tenido opción de practicar y de investigar sobre algunas, y me he dado cuenta, con los años de estudio, que todas tienen un parecido mensaje espiritual, lo que cambia es el social para dar claridad mental al investigador y dependiendo también del tiempo en que vivimos.
Todos los Mensajeros enseñaron, mediante ejemplos sobre el amor, la luz, la paz, el reconocimiento, la justicia, el trabajo, la veracidad…
pero pocos de nosotros nos hemos dado cuenta de que todas éstas enseñanzas nos llevan a comprender que son valores que todos portamos dentro; valores a desarrollar mediante nuestro albedrío sin que nadie pueda meter mano en ello, valores a demostrar en nuestra vida diaria.
Es complicado y sobre todo dentro del mundo en ruinas en el que vivimos, saber comportarnos con los demás como lo haríamos con nuestros padres, o con nuestros hijos, pero si pensamos un poco en todos los beneficios que esto conlleva para nuestra salud, sobre todo mental y espiritual, reflexionaríamos algo más y mejor.
Sabemos que no estamos solos, y que hay infinidad de otros mundos, seguramente mucho más avanzados que nosotros, creo que este es el sentir general ahora mismo, pero nunca pensamos, inmersos como estamos en las rutinas diarias, en qué deberíamos cambiar en nosotros para que nuestra tierra fuera diferente.
Nos quejamos y nos quejamos continuamente de que Dios nos ha abandonado y no tenemos ni una sola lágrima que nos haga pensar qué cosa estamos haciendo mal para que esto suceda.
A lo largo de mis años de búsqueda, que nunca concluirá, porque amo profundamente a todos los Mensajeros Divinos, he reflexionado algo más y mejor cada día sobre cómo serían sus vidas, siendo Espíritus puros, inmersos en el caos mundano; tanto sufrimiento, tanto dolor, tantos exilios, tanta muerte…
Ciertamente hay un inmenso velo en los ojos y en las mentes de aquellos que se creen el centro del universo y por ello creen que ya no les queda nada más por saber.
Una piensa que está en pañales ante tanta manifestación de amor.
No sirve para nada atender a quienes interpretan las Palabras Reveladas por los Mensajeros Divinos, el trabajo es de uno solamente, y lo increíble es que a cada uno de nosotros nos dice una cosa diferente, ya que cada ser humano es uno y exclusivo ¿verdad?
Existen personas, llamadas eruditos de la fe, que solo desean el bien para toda la humanidad y así intentan esclarecer los misterios escondidos entre los versos de algunos Mensajeros, pero amigos, cada verso es un portal mágico que abre millones de puertas diferentes y nadie, (excepto un ser perfecto, que no puede existir a menos que Dios lo envíe. como hace de época en época) es capaz de desentrañar tanta luz como nos traen.
Nuestras mentes no están preparadas todavía para entender del todo tanta grandeza, así que deberíamos de limitarnos, por el momento, a desarrollar y compartir con otros esos valores de los que hablamos anteriormente, ya que esto es lo único que nos va a servir cuando dejemos en la tierra todo aquello que creemos que nos ha servido para ser algo más felices.
«La esencia del verdadero entendimiento es ser parco en palabras y abundante en acciones» dice mi Maestro ‘Abdú’l-Bahá, o Siervo de la Gloria, como a Él le gustaba ser llamado.
Un Maestro te va a enseñar como desarrollar tus valores y nunca hará que pienses que él está por encima de ti, al contrario.
Son como el mar, que se pone por debajo para recibir a sus ríos.
Un poco larga mi reflexión de hoy, pero espero que pueda servir de ayuda para aquellos buscadores que no saben por donde seguir.
Mi abrazo fraterno y mi agradecimiento está, como siempre, con todos ustedes.
Alláh’u’abhá. Namasté.

Sonidos vespertinos

Tiembla el agua mecida por su viento.
El mar rompe en sonidos vespertinos.
Ni sal, ni luz, ni fuego, ni adivinos
podrán parar su gélido lamento.
Que llora con pasión y fundamento
al ver los ojos tristes y citrinos,
cubiertos por mil velos blanquecinos
de humanos que no ven a sotavento.
Muerde la mente sólido argumento;
las almas van dormidas y los pinos
arrullan a sus sueños de cemento.
El ave sabe hallar, tras ciertos trinos,
la paz y amor que trae este momento.
Al ser le cuesta ver otros caminos.

Heridas de diamante

¡Que sensación tan fría y tan amarga
cuando cierras los ojos a lo eterno
y vas sin esperanza hacia el averno
que no puede librarte de tu carga!
Solícita quietud la que me embarga
en esta noche oscura cuyo invierno
ha roto en cara y cruz todo tu terno
y ha dicho que de ti fugaz se encarga.
En heridas dispersas de diamante
podrían convertirse tus pesares
igual que lo hizo el fiero y triste Dante.
Si rompieras los nudos y alamares
que sujetan a tu alma ¡Oh caminante!
mezclarías tu esencia entre los mares.

Hubo un tiempo. Secretos

En los necios arenales de mi corazón sin dueño,
tus secretos he guardado como si los míos fueran.
Haces que muera el pecado en mi mente soñadora,
pero no quiero seguirte; no deseo otro altercado.
Hubo un tiempo en que mi frente, cansada de la rutina,
inventó mil controversias, otra forma de existencia,
y pensé que la indecencia rezaba, sin mano firme,
donde pudiera yo asirme para olvidar mi pasado.
Y probé a ser vagabunda en crisol desmadejado
en las sombras que han dejado tu piel temblando de frío;
y probé a ser tenebrosa, en vez de fragante rosa
que perfumando jardines se encharca y se desvanece
en la muerte que acontece por regarla sin acierto.
Me atrapó por un instante la luna, en noche tan negra,
que me apartaba del alba donde yo languidecía;
esperaba que algún día la fuerza de una promesa,
fuera la gran recompensa a algún pecado heredado.
Pero viendo equivocado mi deseo celestial,
oré a mi padre cabal, sabiendo que la indecencia,
cuando no existe conciencia arremete en temporal.
Jugué con las mariposas, con las sílfides que al viento
transformarían mi aliento en nuevas erudiciones;
y al sentir tus ambiciones, entre sombras escondidas,
lloré por las indebidas maneras de comprender,
que Dios no quiere tener en sus filas vanidades;
que no ansía polvo y tierra en el cuerpo de un guerrero,
cuyo afán es prisionero de devastadas costumbres;
que las larvas de lo oculto se convierten en gusanos
que al vivir mueren matando y al alma van alejando
del paseo intemporal.
Me alejé, para tu mal, de tu cuerpo y de la estancia
donde pensé que mi infancia podría volver a ser;
y en el acto renací, tras mi perdón augurado,
sabiendo que no es soñado tu rumbo y tu acontecer.
«Hay secretos que consumen cuando uno cree que vive
en la tierra que sus padres pisaron antes que él.
Mas cuando llega Israfel* y la parca se hace nido,
voraz el fuego adherido
incendia tu ser sin ser»
*Israfél: El ángel de la muerte.

Soneto

No me turba el veneno de tu boca
ni tampoco la brisa de tu enojo,
vives solo en el rol de un trampantojo
muriendo por beber la vida loca.
Nostalgias van a ser lo que te toca
del silbo que posó su labio rojo
creyéndote del mundo su despojo,
y haciéndote a morir, oh niña loca.
Y miras la costumbre de reojo,
no ves la plenitud que a ti te toca;
con pala y pico vengo y te recojo.
El cielo transparente te coloca
mirando tras de ti fugaz un ojo
que a toda piel mortal a Ser convoca.

Recuerda…

Recuerda…

El día que la luz sientas ausente,
el día que nostalgias te adivinen,
el día que los egos te persigan
y no dejen de ti ni las cenizas,
el día que temblando de esperanza
no encuentres corazón que te sostenga…

Recuerda que en la lucha y en la arenga
también existen dioses invisibles
que el ojo, por marchito, no presencia.

El día que contemples elocuentes
gotitas de sudor en tus mejillas,
el día que tras sueños imposibles
no creas lo que viste allá en la noche
y envuelvas con los velos del olvido
la paz y la ternura recibida…

Recuerda que no duermen los ancestros…
Recuerda que sus almas te acompañan.

No dejes que la jaula te aprisione,
no ruegues si no puedes tu cumplir,
que el acto de pedir te condiciona
a ser la luz del mundo y a servir.

Señora Parvin.

Zaragoza
28 de agosto 2022.
Señora Parvin
Tanto y tanto amor entregado en el sendero de la guía
-sendero marcado por nuestro Maestro
Abdu’l Bahá-
Tanta luz desprendida de tus alas de ángel.
Parvin, ayuda para todos,
servicial y desprendida de las cosas mundanas;
de todas ellas menos de Dios.
Parvin, la de la eterna
sonrisa…
Ya desplegaste las alas para ir en busca de tu esposo Antonio, tus padres, tú y nuestro amado Ata…
¡El encuentro habrá sido memorable!
Nos dejas un poco huérfanos a todos, pero tú no podías esperar más tiempo.
¡Cuídanos a todos!
Ora por nuestro progreso espiritual y por nuestra firmeza en este mundo inferior; y vuela, vuela libre contemplando los mundos que Dios ha preparado para los que somos fieles.
Alláh’u’abhá nuestra amada Parvin.

Liberando a los poemas enjaulados.

Liberando a los poemas enjaulados.
Hoy siento que mis versos
son pequeños granitos de arena
en toda la inmensidad del mar.
En Irán, personas como cada uno de nosotros,
están siendo perseguidos, encarcelados,
sus hogares están siendo destruidos,
los jóvenes no tienen la oportunidad
de asistir a las universidades y también
están siendo detenidos.
Muchos de ellos son sentenciados a muerte.
¿Por qué? Te preguntas.
¿Por qué tanta ira y tanto dolor?
¿Por qué tanta angustia?
Los Bahá’ís sufren torturas y encarcelamientos
por el hecho mismo de ser una minoría religiosa.
Hoy quiero alzar mi voz
en la inmensidad de éste océano insondable
para protestar por esto.
También los pequeños granitos de arena
tienen derechos ¿verdad?
Tal vez no lleguen muy lejos estas palabras mías
que pretenden volar por las redes para conmover corazones.
¡Qué insensata!
Pero si pudiera arrancar de sus almas tan solo una breve oración
sería inmensamente feliz.
Pienso que la humanidad unida tiene mucho poder,
y aunque el objetivo pudiera ser lejano,
seguro que es más efectivo si lo llevamos a cabo entre todos.
Hoy vuelven a asomar las lágrimas en mis ojos.
Hoy siento la impotencia y a la vez la perfección del ser humano
que tiene en su poder una maravillosa manera de conseguir objetivos.
Los versos siempre son motas de polvo
repartidas en el éter…
Las palabras son joyas que lavan almas en los zarzales
y al nacer estremecen hasta la espina verde
de los rosales.
Yo también soy Bahá’í
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Rubaiyat

He de amarte a través de los mortales
aunque sean sus vidas terrenales;
aprenderemos a ver el infinito
en la esencia de letras celestiales.
He de amarte en los ojos transparentes
de miles, de millones que hay presentes
en esta tierra Tuya cuyas luces
pretenden que durmamos siempre ausentes.
He de amarte en el ciclo de mi vida
y en la muerte he de amarte sin medida.
Permíteme dejar noble una huella
de paz, de luz y amor tras mi partida.

Lazos de afecto

 

Bahá’u’lláh nos dice:

„No deseamos sino el bien del mundo y la felicidad de las naciones… que todas las naciones se unan en un Fe y todos los hombres sean como hermanos; que se fortalezcan los lazos de afecto y unidad entre los hijos del hombre; que cese la diversidad de religión y se anulen las diferencias de raza.“

Fuente: https://citas.in/autores/bahaullah/?o=new